¿Qué hacer cuando no se realiza una buena digestión?
¿Utilizar laxantes?
Muchas personas recurren a métodos contundentes, como los laxantes, para aliviar el estreñimiento de manera rápida y cómoda. ¡Pero cuidado! A menudo, los laxantes vegetales, denominados "naturales", dañan más que ayudan. Su efecto es tan intenso que frecuentemente causan evacuaciones del intestino convulsivas y en forma de diarrea. Además, estos métodos pueden dañar la mucosa del intestino. A pesar de que los laxantes pueden ser de gran eficacia a corto plazo, no consiguen establecer una digestión normal y regular.
Así, estas sustancias se deben ingerir continuamente y a menudo aumentando su dosis. Las consecuencias son una frecuente dependencia de los laxantes y trastornos en los niveles de agua y de soluciones electrolíticas.
Por este motivo, no opte inmediatamente por métodos tan contundentes como los laxantes.
¿O activar la digestión?
Duphalac® ayuda a regular de nuevo la digestión de forma segura y sin perjudicar al organismo.
El agente activo de Duphalac® es un azúcar especial denominado lactulosa, que, a pesar de extraerse de la leche, no se debe confundir con el azúcar de la leche denominado lactosa.
El cuerpo humano no puede asimilar la lactulosa, razón por la cual resulta también apropiada para diabéticos. En contraposición al azúcar de la leche (lactosa), la lactulosa no provoca sensación de hambre ni engorda.
Duphalac® está disponible en jarabe. Tras su ingestión, Duphalac® pasa sin digerir al estómago y al intestino delgado, y llega finalmente el intestino grueso, donde debe actuar. Es allí donde las bacterias naturales del intestino lo fragmentan. Estos fragmentos retienen el agua en el intestino grueso de forma similar a la fibra y consiguen que las deposiciones sean blandas y voluminosas. El intestino se llena, circunstancia que acelera el transporte de su contenido. De esta forma se vuelve a regular la evacuación. El efecto purgante de Duphalac® actúa entre dos y diez horas después de su ingestión.
Notre gros intestin est peuplé par de nombreuses bactéries appelées flore intestinale naturelle. Ces bactéries sont très bénéfiques à la digestion ainsi qu’à la santé dans son ensemble.
Nuestro intestino grueso posee una gran variedad de bacterias que reciben el nombre de flora intestinal natural. Estos microorganismos son de gran importancia para la digestión y para la salud en general.
Si no nos alimentamos de forma equilibrada o si retenemos las deposiciones en el intestino prolongadamente debido a un estreñimiento, se pueden propagar en el intestino agentes patógenos (p. ej., bacterias u hongos) que reducen la útil flora intestinal natural.
Para restablecer rapidamente el equilibrio natural no es suficiente con una dieta mixta rica en fibra. Aquí es donde ayuda Duphalac® ya que este preparado es un nutriente ideal para las útiles bacterias del intestino. Con Duphalac® se multiplican rápidamente y contribuyen de nuevo a la digestión. Progresivamente se normaliza la población de bacterias hasta que finalmente se restablece la flora intestinal, vital para la salud. Por este motivo, Duphalac® es algo más que un laxante.
Cuando aumenta el número de bacterias "buenas" del intestino y se vuelve a regular la digestión, puede aparecer un mayor número de ventosidades. Si la flora intestinal estaba seriamente dañada, se debe contar con fuertes ventosidades. En cualquier caso son transitorias y una buena señal de que Duphalac® hace su efecto y se restablece el equilibrio natural.
Una flora intestinal con un buen funcionamiento no sólo activa el sistema digestivo, sino que también refuerza los anticuerpos y repercute positivamente en el bienestar y en la salud en general. Duphalac® no crea dependencia ni provoca irritaciones en el intestino. Su óptima actuación permite que embarazadas, madres en periodo de lactancia y niños puedan ingerir Duphalac®. El efecto laxante de Duphalac® actúa normalmente entre dos y diez horas más tarde.
En algunos casos, la primera evacuación se puede retrasar hasta tres días después de la ingestión. La eficacia de Duphalac® puede hacerse esperar si se han tomado, o aún se toman, durante un largo periodo de tiempo, laxantes no apropiados para un uso prolongado. En este caso se recomienda reducir paulatinamente la dosis habitual de estos laxantes, y aumentar al mismo tiempo la dosis de Duphalac®. El proceso de adaptación del cuerpo se puede extender a varias semanas.
Pequeños cambios en las costumbres alimenticias y en la vida cotidiana pueden contribuir considerablemente a activar la digestión:
Adopte una dieta variada y rica en fibra
Los productos integrales, las legumbres, la fruta fresca, la ensalada y las verduras son productos ricos en fibra y contienen también una gran cantidad de vitaminas y minerales. Sustituya su panecillo blanco del desayuno por pan integral o un nutritivo muesli. ¿Y por qué no tomarse un plato con alimentos crudos antes de la comida principal? Un plato de pasta integral o arroz natural es beneficioso y una macedonia fresca de postre es tan deliciosa como cualquier pudín. Los alimentos con un alto valor en fibra pueden enriquecer su planificación de comidas. Podrá comprobar que una alimentación rica en fibra no sólo es "sana", sino apetitosa, creativa y viva.
Beba abundantemente
Al menos dos litros al día. Antes del desayuno tome un vaso de zumo de fruta recién exprimido y beba con cada comida dos vasos grandes de agua mineral. Además del café o del té negro habituales, tome también tisanas, zumos de frutas y verduras diluidos y agua mineral. Para comprobar si bebe lo suficiente, controle el color de la orina: no debe ser más oscura que el color del vino blanco.
Ponga más movimiento en su vida cotidiana
El deporte y la actividad corporal ayuda a activar un intestino pesado. Para ello no es necesario que se convierta en un deportista de alto rendimiento. Reflexione la forma de incluir más ejercicio regular en su vida cotidiana: vaya en bicicleta a la oficina o de compras, haga los recados a pie, renuncie al ascensor y suba por las escaleras, guarde todos los mandos a distancia de su hogar. Estas simples actividades diarias también favorecen la actividad intestinal.
Observe las señales de su intestino
Tómese su tiempo, sobre todo, por las mañanas después del desayuno. Vaya al baño cuando su intestino lo requiera. Siga la señal y busque inmediatamente un aseo. Si no presta atención a dichas llamadas, el intestino reacciona con inmovilidad y falta de evacuación.
Procure relajarse
Resulta muy beneficioso aprender métodos de relajación como el entrenamiento autógeno o el yoga, o si en un día ajetreado al menos realiza pausas cortas y regulares para relajarse. De esta forma permite también al intestino que se tranquilice para distenderse y retomar después su trabajo de forma aún más efectiva.
Para saber los riesgos y efectos secundarios, lea el prospecto y consulte a su médico o farmacéutico.